viernes, 14 de agosto de 2009

Capítulo 7 (Rayuela)




Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera voz tu boca se entreabriera, y me bastara cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.


Me miras, de cerca me miras, cada vez mas de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez mas de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superpónen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiendose con los labios, apoyando apenas las lenguas en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuvieramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorver simultaneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua...






Creo q no es necesario agregar palabras me causa miedo arruinar tanta belleza.....




1 comentario:

  1. El cap. VII... fascinante!!! Muy buena elección Patricio, muy buena.

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